Hola,

«Siempre había sabido que era diferente. Para empezar, siempre tenía más chichones que nadie. Y un día su padre se acercó a él, o mejor dicho se acercó a su cintura, y le dijo que, en realidad, no era como había creído siempre, un enano. Es terrible tener dieciséis años y descubrir que te has equivocado de especie»

He aquí la que, para mí, es la mejor novela de la serie de Mundodisco. ¡Guardias! ¿Guardias?, primera novela de la serie de la Guardia de Ankh-Morpork, no va, como la contraportada de Paga&Jódete dice, de un ejército de enanos cobardes. No. El que hizo el resumen probablemente ni se leyó por encima la novela.

Esta novela arranca con la historia de un joven llamado Zanahoria, que fue adoptado hace unos dieciséis años por los reyes de una mina de enanos cuando era sólo un bebé. Los reyes lo criaron como si fuera su hijo: es decir, Zanahoria se ha pasado toda su vida, desde que aprendió a ponerse en pie, trabajando en las minas, igual que todos los niños enanos. Los enanos viven mucho tiempo, así que nadie espera contarle a Zanahoria nada acerca de los misterios de la vida hasta la adolescencia, que en los enanos sucede más o menos entre los 55 y los 60 años.

El problema es que Zanahoria no es un enano, sino un humano. Y un humano muy grande, porque con sólo 16 añitos ya sobrepasa el metro ochenta de estatura, y diez años trabajando en las minas le han dado una constitución enorme. Y además, está en plena revolución hormonal, completamente enamorado de una enana llamada Mindy. No es de extrañar, por tanto, que sus padres adoptivos decidan mandarlo a la ciudad de Ankh-Morpork, para presentarlo a un cargo que, según tienen entendido, es muy noble y loable: miembro de la Guardia.

Pero eso fue hace mucho tiempo, cuando todavía había reyes en las ciudades. Ahora hay un Patricio (lord Vetinari) que considera que, ya que el crimen no va a desaparecer, por lo menos se puede legalizar el crimen organizado. Y claro, ahora la Guardia es innecesaria, especialmente la nocturna (ya que la mayoría de robos, asesinatos y otros crímenes se cometen de noche). Sin embargo, Zanahoria no sabe nada de todo esto, y en su camino a la ciudad se aprenderá de memoria las viejas leyes de la época en que Ankh-Morpork tenía rey. Además, todo el mundo sabe que los enanos son cabezotas y carecen de imaginación, por lo que Zanahoria será muy, pero que muy estricto aplicando las leyes.

La actual Guardia no sabe qué hacer con Zanahoria. El capitán Vimes, un alcohólico abandonado por su mujer y por su propia autoestima, ahoga su vida poco a poco. El sargento Colon está el pobre tan obeso que no puede subir tres escalones sin parar a coger aire. Y el cabo Nobby Nobbes... bueno, necesita un certificado para demostrar que es humano. Así que nadie parece demasiado cualificado para entrenar al muchacho.

Sin embargo, alguien va a tener que hacer algo rápido. Porque una sociedad secreta ha decidido resucitar a los extintos draco nobilis utilizando la magia, con el fin de encontrar un héroe (alguien de la sociedad, claro) que lo asesine y proclamar a dicho hombre como rey. Así, se restaurará la monarquía. Lo que nadie ha tenido en cuenta es que, tal vez, el dragón no sea demasiado dócil. Y tampoco es que haya mucha gente a la que acudir para pedir ayuda sobre dragones, ya que la única persona que parece saber algo sobre dragones es una mujer noble (aunque muy campechana) llamada Lady Sybill, quien, con razón, aprecia mil veces más a los dragones de pantano que a sus congéneres humanos...

Y con este argumento, Terry Pratchett decide escarbar un poco en la naturaleza humana. Y no lo hace, como en otras novelas de fantasía épica de otros autores, a través de valientes héroes nobles de intachable virtud, sino a través de las personas humildes; aquellas que tienen que pelear cada día para ganarse el pan, y que no tienen demasiados motivos, por tanto, para poseer un alma virtuosa. Sin embargo, aunque podemos asistir al egoísmo, la estupidez y la violencia, también podemos deleitarnos con la ternura y la amistad.

Y de paso, echarnos unas risas.

Aquellos que gustéis de Mundodisco no podéis dejar de leer esta novela. Es la mejor de las que están traducidas al castellano, sin lugar a dudas.

Un besote